-¡Cuántos regalos hay bajo el árbol! ¿Tengo algún regalo este año?
-La esperanza de que el que viene tengas.
Pasaron años enteros. Cada vez que preguntaba aquel joven sobre su regalo siempre recibía la misma respuesta.
Cuando cumplió los dieciocho años hizo la misma pregunta de todos los años, con diferencia de que esta vez sí que había un regalo para él.
Ilusionadísimo corrió bajo el árbol a buscar su, posiblemente, único regalo para todas las Navidades.
Cuando vio su contenido fue la persona más feliz del mundo, le hizo mucha ilusión tener al fin un regalo.
Pero con dieciocho años ya era demasiado mayorcito para jugar con el amor.
*-*
ResponderEliminarNo words..