Enorme. Verde bosque, azul cielo, gris arena.
A veces claro, a veces oscuro.
Por la mañana, el rocío sobre las hojas nos ilumina el camino. Por la noche, la densidad del follaje desprende sombras amenazantes sobre nuestras espaldas.
Troncos caidos, árboles rotos.
Rozan el cielo infinito. ¿Cuál es más alto? Sin duda alguna, el único que no es real.
Es altísimo e inconfundible. Las ramas crecen al revés y parece como si el árbol no tuviera fuerzas para seguir creciendo, como si quisiera volver a ser más pequeño. Desganado, ha inventado mil formas de hacer más amena su altura, pero ni siquiera creciendo del revés consigue alegrar sus hojas...
Ya no sé en qué parte de la hoguera hay que dar la chispa. Ni siquiera sé cómo debe ser la chispa, ni siquiera sé si se encenderá el fuego con ella...
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