THIS IS MY KINGDOM COME.

3 de enero de 2011

¿Qué entiendes tú de todo esto?

- Tranquilo, pequeño. Sólo tienes que dejarlo ahí, en ese paragüero de la esquina... ¿Puedes decirme qué te ha pasado? Ahora eres más pequeño que la última vez.
- Ni siquiera sé quién eres y qué haces exactamente aquí ¿Y eres tú quien pregunta?
- De acuerdo, deposite ahí sus sentimientos.
- Vale, vale, no me lo repita más. Solo quiero saber si me los robará alguien.
- ¿Disculpe?
- ¿Podrá robarme alguien lo que deje en ese maldito paragüero? ¿Podría alguien, en un caso remoto, robarlos y destruirlos? ¿Sí o no?
- No, se quedan ahí hasta que son olvidados y se deshacen por sí solos a lo largo de los años.

Di media vuelta y me fui, bajo la mirada atónita de la sirvienta.

- ¿Tan difícil es destruir unos malditos sentimientos?- murmuré cuando la mansión desapareció de mi vista.
Y, una vez más, cuando la mansión desapareció de mi mente, volví a llorar. Llanto por el dolor de sentir que ***.


----- Actualización añadida el 6/1/11 (para asegurarme) -----

Cuando aún no EXISTÍA NADA
y me gustaban mis botines. (:
¿Y qué mierda hago? Si es lo que me queda. Cerrar la boca de una vez, mirar al infinito y seguir caminando.
Que podrá quemar mi piel o romper mi ropa a tirones, pero seguiré mirando el profundo horizonte. Que llore y patalee, que no me inmutaré.
Quizás la única manera de pararme los pies será hacer que la gente crea que yo robé un pastel de sicumbuesa. Es solo un quizás, pero es lo que más deseo en este momento, que consiga pararme.
Pero sé que no pasará, que seguirá tirando de mi en dirección al anti-horizonte (que es muchísimo más bonito que el horizonte, pero no tiene horizonte). Y da igual con cuantas ganas tire, que se acabará cansando. Y ENTONCES, YA NO SERÉ YO QUIEN MIRE AL SUELO... lo siento, me he venido un poco arriba.

Pero es que esto ya me ha tocado "en donde dijimos".

No hay comentarios:

Publicar un comentario