"Nunca proyectes tu felicidad en un sueño futuro, si no en el presente".
No lo he olvidado, quizás por eso todo vaya así de mal.
La verdad es que no se puede hacer nada para cambiar algo de lo que está pasando...
En algún momento, a lo largo del corto recorrido, dejé de mirar esas pequeñas flores violetas que adornan el camino y acabé mirando la bonita forma en la que ondea la bandera de lo que consideré como meta.
Mierda. Frustra tanto...
Como cuando necesitas un abrazo y, por ser tío, se creen que solo buscas labios a los que besar.
Nadie piensa en ti, nadie cree en ti, nadie se interesa por como te va todo, nadie te entiende... Parece que ni siquiera existes, pero estás ahí, respirando... robando oxígeno al aire.
Ya estoy harto, todo esto no es algo que dependa de mí...
Imbéciles, todos unos malditos imbéciles incapaces de ver más allá de su propio reflejo.
Y yo, mientras, aquí. Atado a una silla y con las piernas dormidas.
¿Que no proyecte mi felicidad en el futuro? Vas a ver...
Dejaré de poner mis ilusiones en las personas y las pondré en los lugares... En inmensas ciudades, en mitad de un campo, en lo alto de una montaña...
Quizás esas sean mejores metas.
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