Unos viejos centavos a cambio de un poco de calor y una mirada amable.
No diré que es increíble la manera en la que esto acabó, porque nunca acaba. Sigue y sigue, viene y va.
Silenciosa y constante. Como gotas de lluvia, como olas en mitad del mar.
Aquel dandy se quitó su sombrero de copa e invitó a la jóven y deseada hija del hombre más rico de todo Londres.
- Oh. No hace falta tener lo que usted califica de "buenos modales" para saber hacer las cosas con respeto, señor desconocido.
Aquella dama siempre puede rechazar una boda concertada. Aunque hay varias formas de hacer las cosas.
- Sin duda alguna, caer por un agujero siempre despierta nuestra creatividad y nos hace ver caminos insospechados en esta vida.
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