THIS IS MY KINGDOM COME.

18 de diciembre de 2010

Ikitakute shou ga nai ya.

Hitostsu, jibun ni uso
Futatsu mune itande
Dakara mittsume ni wa kizukanai furi shita



Era lluvia. Lluvia suave y lenta. Constante y silenciosa.
Era lluvia frágil, como de tristeza, pero sin dolor. Eran pocas gotas de una lluvia que sólo me recordaban que el agua no sólo sabe estar triste.

Iba por la calle, sólo. Es la típica persona que anda cabizbaja y que, cuando la miras, ya ha entrado en tu alma.
Otra vez esa extraña sensación de calidez, de anhelo. Como cuando recuerdas un momento feliz y tranquilo e intentas que alguien llegue a sentir y comprender las emociones que te produce recordar aquel instante.
Hay, y habrá, tantas lecciones que aprender en esta vida.
La inocencia como virtud, lo bonito de los errores, el valor de un abrazo, el calor de una sonrisa, la felicidad o tristeza de unas lágrimas. Miles de cosas que nos recuerdan constantemente que estamos aquí y ahora, y no en ayer ni en mañana.

Es genial poder pasear solo y que unas frías gotas aclaren los pensamientos.
Quizás esa sea la ilusión, la ilusión que me hace volver a pasear calles desiertas o a no comprar un estúpido paraguas.


Saa sore koso ga boku no Braveheart.

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