THIS IS MY KINGDOM COME.

26 de septiembre de 2010

Nadie dice donde está el límite.

El suspiro que recorre todo el cuerpo. Soplas sobre mi cuello, muerdes mi oreja.
Besos que recorren un cuerpo de soledad. Un gélido aliento que me hace estremecer.
Noche de almohadas tiradas por los suelos. Mañana de pesadillas que hacen sudar.

Hora tras hora, el Sol nos va dejando poco a poco en paz... Paz, justo la que necesitábamos sobre aquel colchón.
Jamás creeré que fue la mejor opción. Estoy convencido de que no fue el mejor primer paso, pero es el paso que se dio, no hay más.

Dormi para, luego, despertar gritando.

No hay comentarios:

Publicar un comentario